Gota a gota cae,
en mi mano reposa,
lluvia que acaricia.
Sobre mi palma,
las gotas dibujan rutas,
de lluvia y calma.
Mano abierta al cielo,
la lluvia danza en mis dedos,
caricia celeste.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
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