En su mirada,
mi voluntad se quiebra,
pierdo el control.
Su risa enciende
tormentas en mi interior,
dominio perdido.
Cautiva de su voz,
mis pasos sin rumbo van,
soy su prisionero.
En su abrazo ardiente,
desvanecen mis fronteras,
todo se deshace.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
En su mirada,
mi voluntad se quiebra,
pierdo el control.
Su risa enciende
tormentas en mi interior,
dominio perdido.
Cautiva de su voz,
mis pasos sin rumbo van,
soy su prisionero.
En su abrazo ardiente,
desvanecen mis fronteras,
todo se deshace.
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