Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Me frena lo absurdo

que parece dar color al cielo

de otra tonalidad distinta

que no sea el azul.

El tener que pintar el agua

con matices que no son cristalinos

para que todos entiendan

que está ahí.

El sentarme al lado del mar

porque necesito sentir la sal

como sentarme en el campo

para oler las flores.

La luz que suena a poesía

como una melodía

como en un funeral animado

para no estar triste.

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