Con el corazón en la mano
yo no he hecho nada malo,
pero la sinceridad no gusta
ser uno mismo incomoda.
La vejez y la enfermedad
les molesta a muchos,
creen que hablar con uno
les traerá su mala suerte.
En su cobardía se apartan
incluso hablan por detrás,
hay que matar al perro viejo
nos gusta más desfilar como modelos.
Nadie se mete con ellos
pero provocan el caos a su voluntad,
lo que no saben es que tiene más valor
saber decir adiós que callarse.

Replica a Tercer Cajón – Franco Puricelli Cancelar la respuesta