Tu
que me diste cama
trabajo y música
estás en llamas.
Qué hacías el salto
a la Isla donde la segunda amaba
donde compartimos y sentimos
la diagonal.
De amable semblante
que te dejaste engañar
por las lobas armadas
en las noches de fuego.
Tu
que me diste viajes
en un Mediterráneo muerto
perdiste la fe.
