Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Al Norte mi vida, al Sur mi resurrección, al Este lo que quiso ser y no fue y al Oeste todo un océano al que amo. Así son mis puntos cardinales, una linea vertical y horizontal que no deseo cambiar, una linea que se va desde mi alma hasta mi corazón y que reclama un sitio en mis diluidos recuerdos, en mi olvido perpetuo. Y ahora según mueren las estaciones, las que nacen, son como las hojas de un viejo libro que necesitan terminar lo que otras han comenzado, y los otoños dan paso a los veranos dejándose atrás el calor del invierno y la escarcha matinal de la primavera, porque son su necesidad , inscribirse entre las hojas y dejar su huella. Y me tienta la brújula a recoger la cometa que desde lo alto sonríe porque domina mis puntos cardinales y quiere que no sea el hilo de mi vida quien la maneje, sino el viento, el que tire de mi y de mis mejores momentos, que me lleven entre el algodón y la pomposidad de una muerte dulce revolviendo el saber vivir, mas allá de las nubes, en ese espacio sin aire de sirope de glóbulos rojos, que sorpresa, miro la luna.

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