Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Voces leves me buscan al caer la noche,
no gritan, pero laten dentro del pensar,
dicen mi nombre sin mover el aire,
y en su silencio me enseñan a escuchar.
Son ecos hondos que nadie pronuncia,
senderos mudos que insisten en ser,
me llaman quedo desde lo invisible,
y al oírlos, empiezo a volver.

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