Cuerpo presente,
la mente en otra orilla.
Silla vacía.
Digo “aquí estoy”,
pero el eco responde
desde muy lejos.
Abiertos ojos,
el día pasa en mí
sin detenerse.
Late el reloj,
yo me quedo suspendido
fuera del pulso.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Cuerpo presente,
la mente en otra orilla.
Silla vacía.
Digo “aquí estoy”,
pero el eco responde
desde muy lejos.
Abiertos ojos,
el día pasa en mí
sin detenerse.
Late el reloj,
yo me quedo suspendido
fuera del pulso.
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