Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Cuando la tristeza
es el único país que habito,
una caricia leve, casi invisible
me recuerda que aún hay fronteras
por donde entra la luz.

No borra la pena,
pero la nombra con ternura,
y en ese gesto pequeño
mi mundo aprende
a respirar otra vez.

 

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