Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

La máquina gris
contando nuestros días,
sin parpadear.

Pulso de hierro
apaga nombres, risas,
queda silencio.

Rueda sin sueño,
devora mar y cielo.
Cae la noche.

Luz final roja,
la máquina decide:
fin de los pasos.

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