Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

El mejor antídoto al daño
no es olvidar ni huir del ayer,
es volver a mirarse con cariño
y aprenderse de nuevo a querer.

No cura el tiempo si no hay ternura,
ni sana el vino ni otra piel,
sana el alma cuando uno se elige
y se vuelve su propio laurel.

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