Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Sonríe el lobo,
bajo piel de cordero
tiembla la noche.

Manos limpias hoy,
la sombra no se lava
con agua clara.

Ojos sin otoño,
pisan flores ajenas
sin ver el suelo.

Ríe el veneno,
dulce en la primera gota,
mortal al final.

Deja un comentario