Manos unidas,
las arrugas conversan
con el ayer.
Casa en silencio,
dos tazas cada mañana,
pasa el tiempo.
Bajo el mismo sol,
dos sombras envejecen
sin soltarse.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Manos unidas,
las arrugas conversan
con el ayer.
Casa en silencio,
dos tazas cada mañana,
pasa el tiempo.
Bajo el mismo sol,
dos sombras envejecen
sin soltarse.
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