Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En una foto duerme el tiempo herido,
la luz antigua tiembla al despertar;
rostros que el viento nunca ha vencido
vuelven del fondo para hablar.

Guardan tus ojos un verano intacto,
fijo en el marco que nunca cedió;
y aunque la vida cambie de acto,
la imagen sigue donde quedó.

Cada fotografía es puerta cerrada
que se abre sólo con mirar;
tras su cristal, la historia callada
susurra siempre al regresar.

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