A las cinco, el alba asoma,
y el café tibio despierta;
la casa en silencio aprieta
la calma que el día toma.
Pan tostado y luz temprana,
el sueño aún quiere volver;
mas la jornada al nacer
pide fuerza en la mañana.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
A las cinco, el alba asoma,
y el café tibio despierta;
la casa en silencio aprieta
la calma que el día toma.
Pan tostado y luz temprana,
el sueño aún quiere volver;
mas la jornada al nacer
pide fuerza en la mañana.
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