Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Río en los dedos,
la tarde huele a juego
vuelvo a mí mismo.

Viejo columpio,
mi sombra corta el cielo
como hace años.

Risas que brotan,
el mundo cabe entero
en una canica.