Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Cuando me muera, dolerá profundo,
como se apaga una voz sincera,
será el silencio el fin del mundo,
y el alma mía la que se fuera.

Me dolerá dejar mis huellas,
los rostros, risas y promesas,
veré caer mis horas bellas,
como hojas muertas en tristezas.

Y si la muerte llega un día,
pidiendo cuenta a mi latido,
me dolerá la despedida,
más que morir, no haber vivido.

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