Desde el cielo miro abajo,
la vida sigue su andar,
hay risas, penas y trabajo,
mas todo vuelve al amar.
La vida me trata suave,
como brisa en la mañana,
ya no hay dolor que me trabe,
solo paz que nunca acaba.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Desde el cielo miro abajo,
la vida sigue su andar,
hay risas, penas y trabajo,
mas todo vuelve al amar.
La vida me trata suave,
como brisa en la mañana,
ya no hay dolor que me trabe,
solo paz que nunca acaba.
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