Camina lento,
el mundo va de prisa,
él no lo nota.
Sombrero viejo,
sus manos huelen a té,
el tiempo duerme.
No entiende el móvil,
prefiere hablar despacio,
mirando al sol.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Camina lento,
el mundo va de prisa,
él no lo nota.
Sombrero viejo,
sus manos huelen a té,
el tiempo duerme.
No entiende el móvil,
prefiere hablar despacio,
mirando al sol.
Deja un comentario