Susurra el viento en la umbría,
bambú que gime al temblar,
la lluvia cae en melodía,
y el trueno empieza a cantar.
Se inclinan verdes columnas,
bailando al furor del cielo,
sus hojas, frágiles lunas,
se rompen bajo el anhelo.
Luego el silencio descansa,
en la bruma del verdor,
la tormenta, que fue lanza,
deja al bosque su temblor.

Replica a Lincol Martín Cancelar la respuesta