Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En el maletero oscuro y frío,
yacía un cuerpo sin callar,
susurros viejos, eco tardío,
que nadie quiso interpretar.

Las ruedas giran, su voz retumba,
fantasma preso del metal,
la noche entera se derrumba,
sin paz, sin fin, sin bien ni mal.

Ni vivo está ni muerto queda,
no deja el verbo de sonar,
un alma atada a su vereda,
que no dejaba de no hablar.

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