Sigue al conejo blanco veloz,
te invita al mundo de lo irreal,
donde la duda pierde su voz
y el tiempo juega su ritual.
Tras su estela de luz fugaz,
caes en sueños sin final,
la razón se queda detrás,
y manda el pulso del cristal.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Sigue al conejo blanco veloz,
te invita al mundo de lo irreal,
donde la duda pierde su voz
y el tiempo juega su ritual.
Tras su estela de luz fugaz,
caes en sueños sin final,
la razón se queda detrás,
y manda el pulso del cristal.
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