Ojos de acero,
en el filo del aire
sangra el silencio.
Cruce de sombras,
dos puñales brillando
sin desenvainar.
La piel se eriza,
la muerte se insinúa
dentro de un parpadeo.

Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Ojos de acero,
en el filo del aire
sangra el silencio.
Cruce de sombras,
dos puñales brillando
sin desenvainar.
La piel se eriza,
la muerte se insinúa
dentro de un parpadeo.

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