El tiempo corre ligero,
como río que no espera,
se lleva todo el sendero
y nada al paso se queda.
Reloj que nunca descansa,
va robando cada instante,
la vida se nos alcanza
con su andar siempre constante.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
El tiempo corre ligero,
como río que no espera,
se lleva todo el sendero
y nada al paso se queda.
Reloj que nunca descansa,
va robando cada instante,
la vida se nos alcanza
con su andar siempre constante.
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