Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Voces se cruzan,
la mesa se hace estrecha,
tiempo se estira.

Pantallas llenas,
gestos que se congelan,
se apaga el hilo.

Café en las manos,
planos que nunca llegan,
silencio largo.

Deja un comentario