Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Una sonda diminuta
gira en torno al planeta,
vigila azul la hermosura
con su danza de cometa.

Cruza nubes, va ligera,
sin cansancio ni frontera,
lleva ciencia en su mirada
y esperanza verdadera.

Desde el cielo silencioso
con su ojo curioso espía,
el hogar tan luminoso
que nos da calor y vida.

Deja un comentario