Un corazón tan lejano,
más allá de la visión,
palpita en tiempo temprano
sin saber de mi canción.
A un millón de años luz,
vaga errante en el vacío,
con su llama hecha de luz
desafiando al frío frío.
Late callado y distante,
como un faro sin razón,
pero en su eco vibrante
guarda intacta la emoción.

Deja un comentario