Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Llueve en la mente,
los nombres se disuelven,
se apaga el tiempo.

Silla vacía,
la casa se hace grande,
silencio frío.

Manos temblando,
la noche no descansa,
miedo sin forma.

Reloj quebrado,
caminos se confunden,
no hay regreso.

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