Morirse sin causa justa,
es sombra que nada deja,
como ceniza que gusta
del viento que la despeja.
Caer sin razón ni gloria,
es perder vida prestada,
y borrar de la memoria
un nombre por casi nada.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Morirse sin causa justa,
es sombra que nada deja,
como ceniza que gusta
del viento que la despeja.
Caer sin razón ni gloria,
es perder vida prestada,
y borrar de la memoria
un nombre por casi nada.
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