Luces de neón,
pantallas que respiran,
silencio roto.
Redes que atan,
un clic borra distancias,
vacío cerca.
Trenes sin pausa,
el tiempo se disuelve
tras los cristales.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Luces de neón,
pantallas que respiran,
silencio roto.
Redes que atan,
un clic borra distancias,
vacío cerca.
Trenes sin pausa,
el tiempo se disuelve
tras los cristales.
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