Juega con dos caras frías,
finge amor, oculta enredo,
promete en noches vacías
lo que al alba arroja al miedo.
Dice “te quiero” al oído,
mientras siembra otra mentira;
su verbo, dulce y pulido,
es puñal que lento gira.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Juega con dos caras frías,
finge amor, oculta enredo,
promete en noches vacías
lo que al alba arroja al miedo.
Dice “te quiero” al oído,
mientras siembra otra mentira;
su verbo, dulce y pulido,
es puñal que lento gira.
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