Cuando calla el hombre, gritan los fierros,
la pólvora impone su crudo sermón,
no hay paz en los campos, sólo destierros,
la guerra retumba sin redención.
Hablan las armas con voz de acero,
rompen el cielo, secan la flor.
Donde hubo sueños queda un sendero
marcado a fuego, miedo y dolor.

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