Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Si en San Valentín tú aceptas
el dulce que el amor ofrece,
tu gesto callado confiesa
que un sentimiento florece.

Un bombón no es solo un dulce,
es promesa envuelta en brillo,
y al tomarlo, el alma impulsa
un «sí» que late sencillo.

Rechazarlo es negar sueños,
aceptarlo es dar un paso,
es abrir con dulces manos
el calor de un tierno lazo.

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