Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En el espejo vi brillar mi cara,
no era yo, era un jade en la mirada.
Pulido en siglos, alma milenaria,
verde misterio en forma revelada.

Mi reflejo ya no era de carne y hueso,
era un cristal que el tiempo había vuelto travieso.
Jade dormido bajo el universo,
despertó en mí su canto terso e inmenso.

Deja un comentario