Con ojos ciegos, el alma ve,
más allá de toda imperfección.
Un amor puro que no teme,
nacido de pura convicción.
Sin ver, se entrega con fervor,
la verdad de un sentir profundo.
Así florece el ciego amor,
el más real de todo el mundo.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Con ojos ciegos, el alma ve,
más allá de toda imperfección.
Un amor puro que no teme,
nacido de pura convicción.
Sin ver, se entrega con fervor,
la verdad de un sentir profundo.
Así florece el ciego amor,
el más real de todo el mundo.
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