Guardo en el alma un viejo rincón,
con cartas, fotos y algún suspiro,
allí descansa todo el amor
que el tiempo deja, pero no tiro.
Los días pasan, vuela el ayer,
mas cada imagen queda prendida,
como luciérnaga al anochecer,
iluminando mi propia vida.

Replica a ronin30 Cancelar la respuesta