Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Por callejas vamos, copa en la mano,
un pincho en la barra, plan soberano.
Ríe la cuadrilla, vibra el festín,
sal y buen rollo, principio sin fin.

Aceituna, queso, y un poco de pan,
el bar nos espera, nadie dirá “¡basta ya!”.
Entre bocado y trago sin prisa,
la vida se goza, barrio con risa.

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