Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Rostro encendido,
la palabra se enreda
silencio pesa.

Miradas cruzan,
mi sombra se encoge
sin esconderse.

Pasos errados,
el eco del error
no me abandona.

Ríen allá,
mi risa se demora
bajo la piel.

Deja un comentario