Frágil la corteza,
pero en su centro arde
luz verdadera.
Ruge la tormenta,
mas bajo piel y huesos
late la calma.
Flor sin colores,
y aún así su perfume
llena la estancia.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Frágil la corteza,
pero en su centro arde
luz verdadera.
Ruge la tormenta,
mas bajo piel y huesos
late la calma.
Flor sin colores,
y aún así su perfume
llena la estancia.
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