Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Brilla el pedestal,
solo el eco me responde.
No queda nadie.

Triunfo reluce,
como estrella que se apaga.
Tan breve el fulgor.

Coseché laureles,
pero olvidé el camino
de vuelta a mi ser.

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