Cielo encapotado,
la carta sin responder,
tarde sin rumbo.
Café derramado,
el tren partió sin mi voz.
Todo va al revés.
Promesa al viento,
ni tú ni yo supimos
dónde era el norte.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
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