Si tropiezas en la senda,
no te olvides de avanzar,
que hasta el alma más tremenda
se puede siempre limpiar.
Vuelve al paso que perdiste,
mira al cielo y sigue fiel;
que aunque el mal a veces viste,
la verdad siempre es su miel.
Escucha la voz callada
que en tu pecho quiere hablar,
ella es llama iluminada
que te enseña a caminar.

Deja un comentario