Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En hojas vuela el tiempo prisionero,
con cifras que desangran la ilusión;
el calendario es muro traicionero,
marca la ruina y dicta la prisión.

Maldita cuenta, arena del olvido,
promesa gris de un día que no fue,
cada suspiro queda ya vencido,
marcado en números que nadie ve.

La vida amarra en ciclos de papel,
los sueños arden bajo cada fecha;
maldito sea el orden tan cruel
que el calendario erige en su cosecha.

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