Viejas piedras van,
susurran mil secretos
al viento azul mar.
Manos de antaño,
dibujan en la roca
rostros del alma.
Luz de mañana,
las piedras se estremecen
bajo el maná.
Silencio grave,
los moáis custodian
la isla y el sol.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Viejas piedras van,
susurran mil secretos
al viento azul mar.
Manos de antaño,
dibujan en la roca
rostros del alma.
Luz de mañana,
las piedras se estremecen
bajo el maná.
Silencio grave,
los moáis custodian
la isla y el sol.
Deja un comentario