Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Martilla el cráneo un trueno impaciente,
se enreda en mis sienes la furia y el grito,
late en mis ojos un filo doliente,
y el mundo es un pozo de polvo maldito.

En ríos de hierro me ahoga la frente,
la luz es un látigo cruel y marchito,
ruge la sangre, salvaje y ardiente,
y todo mi ser se vuelve un conflicto.

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