Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Siempre llega la sorpresa,
otro aviso en el buzón,
que la bomba de la presa
¡ya no tiene solución!

Dicen que hay que reparar
la fachada o el portal,
pero nunca va a parar
la cuota «ocasional».

Con promesas de mejoras
nos vacían la cartera,
y aunque pinten bien las horas,
se alarga la derramera.

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