Niebla y orballo,
susurros en el monte,
verde sin fin.
Lluvia que besa,
charcos en la aldea,
barro y canción.
Gaitas llorando,
bruma sobre la ría,
sombras de ayer.
Cae la lluvia,
no hay prisa en los caminos,
el mar espera.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Niebla y orballo,
susurros en el monte,
verde sin fin.
Lluvia que besa,
charcos en la aldea,
barro y canción.
Gaitas llorando,
bruma sobre la ría,
sombras de ayer.
Cae la lluvia,
no hay prisa en los caminos,
el mar espera.
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