Dudas flotantes,
presionan la salida,
nada se mueve.
Luz en la puerta,
mis pies anclados tiemblan,
no hay quien los lleve.
El mundo gira,
mi mente es una piedra,
todo es muy tarde.
Grito en silencio,
un río de pensamientos
sin cauce alguno.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Deja un comentario