El viento susurra con dulce emoción,
trayendo suspiros de un tierno querer,
las almas se rozan con suave pasión,
dejando en el aire su aroma de miel.
Las aves cantando renuevan su anhelo,
las flores despiertan con luz matinal,
el aire de amores se viste de cielo,
pintando de rojo un sueño inmortal.
Se enreda en las brisas un beso escondido,
se quedan las risas flotando en la piel,
y el aire seduce con arte atrevido,
dejando en los labios un dulce laurel.

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