Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Sorbí con prisa,
fuego en mi lengua arde,
amargo error.

Nube de espuma,
debajo el sol hirviente,
grita mi boca.

Mañana turbia,
el café me despierta
con su castigo.

Pequeño sorbo,
se clava como un rayo,
silencio y llanto.

Un comentario

  1. Avatar de Hanna

    Las mañanas sin café serían mañanas pero con menos énfasis.

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